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Caperucita Azul


Caperucita Azul

Aquel día de invierno hacía mucho frío en el campo. Yo, un perro, tenía que ir a buscar comida.
Pero ese no era un día cualquiera, pues iba caminando hasta que me encontré con una niña muy extraña, que estaba vestida completamente de azul.
Me miraba asustada e intentaba huir, yo la seguí...
Ella andaba temblorosa y mirando a todos lados, llevaba un carrito de la compra donde había chocolate y chicles.
Cuando llegó a su destino (una mansión con piscina incluida) yo me asomé a la ventana y pude observar cómo se lo daba todo, a una mujer de pelo largo y con cara de enfado.
Parecía llevar algo, o por lo menos eso vi, de repente oí un disparo...
Supe perfectamente que provenía de aquella señora
que intentaba matar a la pobre chica. Así que entré a esa casa, rompiendo la puerta, y tiré a la mujer haciendo que quedase inmóvil hasta que viniese la policía.
Me sentía como un héroe, y la niña vino hacía mí me acogió entre sus cálidos brazos y me llevó a su casa para vivir allí por siempre.


Marta Martín.

UNA NUEVA VERSIÓN DE UN CUENTO INFANTIL


Hoy vamos a escribir nuevas versiones de los cuentos infantiles.

¿Qué os parecería una Caperucita negra, en la que la protagonista fuese un personaje malvado que intenta asesinar al lobo? ¿O una Bella durmiente que lleva en coma unos años en un hospital?

Se trata de elijáis un cuento y cambiéis elementos como el lugar en el que ocurre el relato o invirtáis el carácter de los personajes o modifiquéis el final.

Ya sabéis que tenéis que dividir el texto en, al menos, 3 párrafos y que tenéis que escribir 30 líneas.

"La caperucita"

Yo un día la abuelita estaba en la cama esperando al veterinario. El perrito que tenía era ya bastante viejo. Hacia unos días que no quería comer ni salir a pasear. Lo quería mucho y tenía miedo a que le pasara algo. Lo esperaba con impaciencia. Cuando pegaron en la puerta, era Caperucita y su madre que venían de pasar unas vacaciones en Barcelona. A continuación llegó el veterinario que se llevó al perro a la clínica. Caperucita se ofreció a quedarse aquí conmigo, ella sabía que me sentía sola.

A la mañana siguiente le dejé a Caperucita una nota donde decía: “Estoy en el veterinario, te he dejado el desayuno en la cocina, ven después si quieres”. Después Caperucita salió de la casa para ir al veterinario. Durante el camino que iba por las calles de Toronto se encontró con unos hombres un poco extraños que la pararon. Eran cazadores que iban al bosque. Después de hacerle una serie de preguntas se la llevaron hacia allí y la retuvieron durante un tiempo.

Mi perro, que había pasado una gripe, y yo llegamos a la casa y no la vimos. Nos asustamos y empezamos a buscarla. El perro no dejaba de tirar de mi al final y yo le seguí. Ella estaba allí atada, corriendo llamé a la policía porque no me atrevía a entrar. Al llegar la policía detuvieron a los cazadores que ya tenían otros delitos y el perro estuvo durante unos años trabajando con la policía.

Alejandro Marín Navarro

Parodia de Ulises

Hace mucho tiempo un hombre llamado Ulises inició su viaje hacia la isla de las sirenas. Él ansiaba llegar a la isla, para escuchar los maravillosos cantos de aquellas bellas sirenas, aunque se sometía a un gran riesgo, porque decían las leyendas que quien escuchara esos cantos acabaría muerto en las rocas afiladas del mar. Durante el camino se le ocurrió un plan, consistía en que todos sus tripulantes se taparían los oídos con cera fundida y el sería el único que no se los taparía, para poder escuchar los cantos, pero le pediría a los demás tripulantes que lo ataran a un poste para que cuando enloqueciera no se fuera a las rocas. Al día siguiente ordenó a los tripulantes que hicieran lo que él dijera, pues bien, se taparon los oídos con cera fundida y lo ataron a un poste. Comenzaron los cantos y Ulises le ordenaba a los demás que dieran media vuelta hacia otra isla, pero como tenían los oídos tapados no escuchaban sus órdenes y acabaron estrellados en las rocas, todos huyeron nadando hacia otra isla, tanto miedo tenían en el cuerpo que se olvidaron de su capitán. Ulises se quedó año tras año en esas rocas escuchando los cantos de las sirenas hasta que murió. Se murió por tener curiosidad, aunque fue listo su plan falló y pagaría ese error sufriendo para siempre en unas rocas afiladas del mar hasta que se murió de hambre y de sed. Su esposa y su hijo se quedaron esperándolo para siempre.

Lucía Martínez

Ulises en la guerra contra los troyanos

La guerra entre los troyano y los griegos


Paris había raptado a Helena. Ulises era muy astuto y conquistó el palacio de Troya; con su gran inteligencia inventó un pato de madera gigante, para que los troyanos llevaran el pato gigante, que contenía la tripulación, dentro de la ciudad, para que de noche saliesen a matar a los enemigos.

Los extraterrestres, envidiosos de Ulises por su inteligencia, lo castigaron con sus pistola de rayos y lo llevaron a una isla donde había una maga que era Circe, que le dio a su tripulación frutas.

Uno de ellos escapó y le dijo a Ulises: -Los ha convertido en madera para hacer leña.


Hecho por Geng Xuan

Ulises de Antonio José

La parodia sobre Ulises

Érase una vez una persona que siempre corría en carreras de fórmula 1. Un día Ulises perdió una carrera y entonces Zeus le alcanzó en la clasificación. Ulises intentó llegar al circuito antes que Zeus, por eso decidió viajar por el mar en barco. Poseidón se le apareció y le dijo que, como siguiera, lo mandaría a la otra parte del mundo y Ulises dijo:

-¡Eh, para el barco¡ ¿Tú no eras bueno?
-Eso era antes.
-¿Y por qué no lo eres ahora?
-Porque siendo malvado me pagan más y estamos en malos tiempos.
-Ah, pues vale.
-Te enviaré a la otra parte del mundo.
-Venga no te atreves
-Tu lo has querido.

Entonces Poseidón invocó a los vientos del norte. Por último Ulises le dijo a Poseidón:
-Ja, je, te he engañado por ahí se llegaba más tarde
-Jo me la han vuelto a pegar arr

Ulises se dirigió hacia el circuito y de repente vió a Zeus con su coche volando en pterodáctilo pero al final el pterodáctilo se distrajo y se chocó con una montaña. Ulises, engañando a Poseidón, llegó al circuito primero.

El día de la carrera Ulises, por haber llegado antes, tenía el coche muy destrozado y mientras Zeus, por no haber hecho ninguna vuelta , tenía el coche nuevo. Empezó la carrera y Ares ,el dios de la guerra, salió primero pero eso fue por poco tiempo, Cupido hizo que Ares se saliera de la pista lanzándole una de sus flechas. Al cabo de veinte vueltas, Zeus y Ulises iban los primeros pero de repente Ulises le dijo a Zeus:
-Tienes el motor mal.
-No caeré en tu trampa.

Zeus aceleró y el motor su coche explotó. Ulises ganó y por eso consiguió el campeonato del mundo. Al final Ulises consiguió engañar a Poseidón y ganar el campeonato del mundo.

Fin.

Ulises

Ulises

Cuando iba por el mar, vio a un diosa llamada Atenea, a la que no le caían bien las sirenas. Le dijo que las sirenas eran malas y que querían ahogarlos a todos. En realidad, las sirenas eran humanos que estaban hechizados. Para romper el hechizo de la diosa tenían que escapar en un barco del mar. Ulises , como tenía curiosidad, se ato a un barco para escuchar su canto. La sirena dijo: -Por favor ayúndenos, somos humanos. Ulises tuvo pena de ellas y las metió en su barco.
Ellas se corvitieron en personas y ,al final, la diosa Atenea le declaró la guerra...

Alejandro Marín Navarro

PARODIAS Y REESCRITURAS

En Lectoludis, uno de los blog de la biblioteca, se pueden consultar parodias y reescrituras de cuentos (por ejemplo de Caperucita) y de obras clásicas (como La Odisea), algunas de las cuales han sido escritas por los compañeros de 2º ESO.

Ahora os propongo utilizar vuestra imaginación para hacer lo mismo. Pinchad en el dibujo para acceder al blog de la biblioteca y leed algunos ejemplos.